lunes, 27 de febrero de 2012

Más allá del velo

Artículo de Ángeles Espinosa publicado en El País el 24 de febrero de 2012.

Anisa al Shahbi.

Miren a la mujer de la fotografía. Ahora prepárense para romper estereotipos. Bajo ese velo negro que apenas deja ver los ojos, hay una doctoranda en Filosofía que aspira a dedicarse a la política y llegar a ser diputada. Se llamaAnisa al Shahbi. Tiene 30 años. Y no, no es islamista. Al contrario, Anisa teme el avance de los islamistas en su país, Yemen, y denuncia que durante el año pasado han ganado mucho poder en la universidad de la mano de las protestas para echar al ya expresidente Saleh.

“Han empezado a aparecer carteles en la biblioteca que nos recuerdan que chicas y chicos no debemos sentarnos juntos”, se queja. Pero lo que más le molesta es la aparición de vigilantes. Hace un mes en la Facultad de Ciencias de la Información, varios estudiantes que Anisa identifica como islahis agredieron con palos y piedras a un chico y una chica que estaban juntos “porque no eran familia”. Teme que se generalice esa forma de actuar.

Los islahis son los militantes del Islah, la versión yemení de los Hermanos Musulmanes y hasta ahora el principal partido de oposición. También el más organizado. Desde el inicio de las protestas, sus disciplinados militantes, entre los que se incluye la Nobel Tawakul Kerman, han destacado en la gestión de los servicios en la plaza del Cambio. En los momentos de mayor tensión, fueron ellos quienes se ocuparon de los controles de acceso a la plaza o de mantener la seguridad de las manifestaciones. Ahora, han traslado ese celo al campus.

“Desde que se reanudaron las clases en noviembre, han sustituido a los guardias de la universidad, nos revisan los bolsos y cuestionan la forma como nos cubrimos”, protesta. No me opongo a que haya un servicio de seguridad a la entrada del campus, pero tienen que ser funcionarios, no personas de un determinado partido”, subraya. Los improvisados agentes de la moral ni siquiera llevan una identificación con sus nombres, tan sólo un número.

Resulta difícil imaginar qué más pueden querer que se cubra Anisa. “No hay una norma, pero nos presionan para que nos tapemos la cara”, señala. El velo es sólo la punta del iceberg. “Esos vigilantes reprimen la circulación de ideas, el contenido de los programas o lo que enseñan los profesores, sobre todo en la Facultad de Educación donde el Islah es más fuerte”, denuncia. En su opinión, la universidad tendría que estar abierta a todos, sin que importe el partido, la rama del islam o incluso la religión.

Anisa se muestra preocupada por lo que considera un paso atrás en el camino hacia una mayor igualdad que ella asegura haber vivido cuando entró en la universidad hace una década. “La libertad de la mujer tiene que empezar en la universidad y si aquí se violan nuestros derechos ¿qué va a pasar en la calle?”, se pregunta. Lo peor con todo es la falta de sensibilidad de la sociedad ante esta situación. Según ella, solo en las familias más abiertas se inquietan por lo que sucede, “la mayoría ni siquiera ve el problema”. Y los estudiantes tienen miedo a meterse con sus compañeros del Islah.

“Hablé con la ministra de Derechos Humanos y logré que suspendieran los cacheos a las chicas, aunque siguen registrando a los chicos. También me he quejado al ministro del Interior y al Consejo de Ministros, pero se lavan las manos con el pretexto del inminente cambio de Gobierno tras las elecciones”, enumera mientras muestra copias de sus escritos. Anisa reconoce que le gustaría poder viajar sola sin necesidad de permiso del padre o marido, elegir al hombre con el que casarse e incluso vestirse de otra forma. “Quizá no me quitaría la abaya [sayón negro], al menos no aquí en Yemen, pero sí que mostraría la cara”, confía mientras saca de la cartera una fotografía de estudio en la que muestra una figura voluptuosa a lo Elizabeth Taylor. La chica es un bellezón.

¿Quién le impide enseñar la cara a una mujer adulta, universitaria y con un espíritu independiente como el suyo? En Saná, como en Aden o en Taiz, cada vez más mujeres, sobre todo entre las jóvenes, han hecho como Tawakul y ahora muestran su rostro.

“Lo haría si no fuera por mi madre. Hace dos años tome la decisión, pero cuando se lo comuniqué, se llevó un disgusto y decidí esperar”, explica sin rencor. Comprende las connotaciones familiares y sociales que su proceder llevaría consigo. Alguna de sus hermanas podría perder una propuesta de matrimonio o su padre algún cliente especialmente piadoso. En Yemen, lo que uno hace afecta a la reputación de toda la familia.

“Hay muchas chicas que opinan como yo, pero no se atreven a dar un paso adelante”, afirma. Ella sin embargo no se resigna. Dice que cuando acabe su doctorado quiere dedicarse a la política para llegar un día a ser diputada y trabajar para que las mujeres tenga más educación, más derechos y acceso al control de la natalidad, un factor que considera clave de los problemas de las yemeníes.

Su rebeldía no es fruto de la perversa influencia occidental. Apenas chapurrea inglés, no trabaja para ninguna ONG, ni le ha lavado el cerebro ninguna organización feminista. “Vengo de una familia muy conservadora de la Ciudad Vieja de Saná”, relata, “pero cuando a los seis años me pusieron por primera vez el niqab [el velo que cubre la cara], no paré de llorar en varios días”. Desde entonces ha reclamado más libertad para vestirse, para pensar y estudiar. “Y ese deseo se ha ampliado con los años”, concluye.

sábado, 4 de febrero de 2012

Waris Dirie, la lucha contra la ablación



Waris Dirie nació en el seno de una familia nómada musulmana somalí del clan de Darod. Waris significa “Flor del desierto”. Nació en 1965. Cuando tenía tres años fue mutilada genitalmente. A la edad de trece años fue entregada a un hombre mucho mayor que ella en un matrimonio arreglado, algo a lo que se oponía, y huyo a través del desierto a la capital de Somalia, Mogadiscio a casa de su hermana. En 1981 se traslada a vivir a  Londres. Trabajó en esa época como empleada de la limpieza en Mc Donalds donde, por casualidad, fue descubierta por el fotógrafo inglés Terence Donovan cuando tenía 18 años de edad, que la fotografió, con la entonces desconocida modelo Noemi Campbell para la portada del calendario Pirelli de 1987.3 Poco después fue la primera mujer de color que apareció en la portada de Vogue en Europa. Trabajó para Chanel, L’Oréal, Revlon, Versace. En 1987 aparece en la película de  James Bond.

Ha publicado dos libros contra la ablación “ Amanecer en el desierto” y “Niñas del desierto”. Ha recibido premios y reconocimientos por todo el mundo, se han hecho documentales sobre su vida, ha sido nombrada embajadora de la ONU y ha creado la Fundación Waris Dirie con el fin de luchar contra la mutilación genital femenina.

Día mundial contra la ablación de clítoris, 6 de febrero

Un tema terrible pero que es necesario conocer para poder luchar contra él. A continuación un artículo de Azuzena Rubiato publicado en la web de rtv-e



Ablación genital femenina, la extirpación de los derechos de las niñas

  • Las niñas mutiladas padecerán problemas de salud irreversibles toda su vida
  • Se realiza cada año a 2 millones de menores de entre 4 y 14 años
  • No se hace sólo por creencias religiosas, también por motivos económicos


AZUCENA RUBIATO 05.02.2010

Mama Samateh es de Gambia. Le practicaron una ablación cuando tenía 10 años."Todo el mundo lo hacía", cuenta Samathe."Yo era muy pequeña y sólo pensaba en lo que dolía en ese momento, pero necesité años para darme cuenta del horror que conlleva".

Llegó a Barcelona hace 27 años y empezó a trabajar en la Asociación de Mujeres Anti-mutilación en España (AMMA), primero como voluntaria y ahora como su presidenta. Su lucha: frenar esta lacra en la comunidad africana inmigrante en Cataluña. 

"Se mutila a las mujeres en nombre de la religión y de la cultura, sin embargo no existe ningún versículo del Corán que explicite la obligación de esta agresión física contra la mujer.

Pulsa sobre la imagen para ir al vídeo de RTV-E

El problema es que a menudo las mujeres no saben leer y por tanto no tienen capacidad de defenderse".
Los microcréditos pueden ayudar

Pero no es el religioso el único motivo para llevar a cabo esta prácica. Realizar este servicio por parte de comadronas tradicionales está muy bien remunerado económicamente.

Por eso organizaciones como World Vision, además de informar sobre las consecuencias negativas de la ablación, la ONG también entrega microcréditos a las comadronas, para que opten por otras formas de ganarse la vida.

Para la organización es posible erradicar esta práctica a través de proyectos de información como Stopablacion.org, y de rituales alternativos de iniciación en los que la mutilación genital se reemplaza por un acto simbólico e inocuo.


"No podía dar a luz porque estaba cosida"

Hoy es el Día Mundial contra la ablación femenina, una lacra que se sigue practicando en 29 países.
UNICEF calcula que más de 130 millones de niñas y mujeres de entre 15 y 49 años la han sufrido.  El 60%  vive en África subsahariana y el 40%, en Oriente Medio y África del Norte.


Esta práctica provoca la muerte de muchas mujeres, les priva de una vida sexual sin dolor y convierte en un infierno los partos.

Lo sabe bien la activista ghanesa Efua Dorkenoo de la ONG Equality Now que tuvo que asistir el parto de una mujer somalí mutilada cuando era comadrona en Londres.


Todavía recuerda ese momento con asombro: "Cuando el equipo sanitario la vio no sabía qué hacer. El bebé tuvo que nacer por cesárea". Estaba cortada y cosida de tal forma que ni siquiera podía dar a luz.

A partir de ese momento Efua empezó una campaña para crear una especie de guía con líneas básicas de actuación para afrontar este tipo de situaciones.

Esta es sólo una historia de las muchas que reflejan el coraje individual de todas estas mujeres,  pero hay más. Como el caso de las hermanas Beatrice y Edna Kankie, que huyeron de su casa al descubrir que su padre las preparaba para la mutilación... o como Tato, una activista adolescente que acaba de morir a causa de la MGF.

Estos y otros casos componen el documental África Rising que la Organización Internacional de Derechos Humanos Equility Now ha presentado estos días en Madrid. Documental producido por Equality Now "Africa Rising"

Se practica en 2 millones de niñas al año

Se estima que, cada año, 2 millones de niñas y adolescentes sufrirán la extirpación parcial o total de sus genitales externos. Unas cifras que están aumentando en Europa, Australia, Canadás y EE.UU. entre los inmigrantes procedentes de África y Asia sudoccidental.

Tradicionalmente, la extirpación de parte de los órganos sexuales femeninos se asocia en esos lugares a un rito de preparación de la niña a su papel de esposa y madre, aunque muchas de ellas sufren problemas de salud graves, les priva de una vida sexual normal y en ocasiones mueren como consecuencia de las heridas.
Esta costumbre tiene su origen en la creencia de que la mutilación frena el deseo sexual y garantiza la fidelidad de la mujer a su marido. Paradójicamente es llevada a cabo por otras mujeres del grupo, quienes se encargan de preservar la tradición que ellas también debieron cumplir.

"Un problema global, no sólo africano"

La ex modelo somalí y activista por los derechos humanos, Waries Dirie, ha presentado una nueva campaña de concienciación contra la ablación genital femenina, un problema que calificó como "global" y no sólo africano.

La modelo alemana Manon von Gerkan será la imagen de la campaña, que se lanza coincidiendo con el día internacional contra la ablación genital.

"Ahora sólo queda extirparle el clítoris y será perfecta" es el controvertido y llamativo mensaje que acompañará a la imagen de Von Gerkan.

Nacida en 1965 en Somalia, Dirie, "chica Bond" en la película "Alta tensión" con Timothy Dalton en 1987, es autora de la autobiografía "La Flor del Desierto", en la que investiga y desvela las claves de la mutilación genital femenina, que ella misma sufrió en su infancia.

martes, 31 de enero de 2012

Un hombre mata a su mujer en Afganistán por no tener hijos varones


Un hombre mató a su mujer en el norte de Afganistán por no proporcionarle hijos varones, después de que su esposa hubiera tenido tres hijas, la última de ellas hace tres meses, informó hoy a Efe una fuente policial.
La pareja tuvo una discusión sobre el sexo de su prole y la disputa subió de tono hasta que el marido estranguló a la mujer, de 30 años y llamada Storay, precisó un portavoz de la policía, Syed Sarwar Hussaini. El crimen tuvo lugar el sábado por la noche en una pequeña aldea de la provincia de Kunduz, en el remoto norte afgano.

Las autoridades han detenido como cómplice del asesinato a la suegra de Storay, que presenció la disputa, pero el marido, Sher Mohamed, logró darse a la fuga y aún no ha sido localizado a pesar de los esfuerzos de la policía. "Estamos aún interrogando a la madre del presunto asesino. Según sabemos, Mohamed había amenazado a su mujer con matarla si le daba otra hija más", afirmó el portavoz policial.



A pesar de los avances sociales que comportó la caída del régimen talibán, los derechos de las mujeres en Afganistán siguen siendo sistemáticamente vulnerados. Hace un mes, la policía rescató en la norteña provincia de Baghlán a una adolescente de 15 años tras medio año de encierro y torturas a manos de su marido y la familia de éste por la negativa de la joven a ser prostituida.

La Misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) denunció el pasado noviembre que queda un "largo camino por recorrer" en la aplicación de la legislación que protege a las mujeres afganas contra la violencia de género. Según este organismo, en Afganistán las leyes chocan con prácticas socialmente aceptadas como la compra-venta de mujeres para el matrimonio, las bodas infantiles o forzadas, las violaciones y el "baad" (regalo de una mujer para resolver una disputa familiar).

Fuente: El País

Otras noticias relacionadas:



viernes, 25 de noviembre de 2011

25 de Noviembre, día contra la violencia de género



Alumnos y alumnas de nuestro centro, así como del resto de Institutos de Huelva, han participado en la actividad de teatro en la calle promovido por la Diputación titulada "Celos (no) es amor".

Cada centro representó una escena distinta en lugares de nuestra ciudad durante dos horas. Todas las representaciones fueron grabadas y con ellas se producirá un corto por parte de Diputación.

Queremos agradecer la implicación en el acto de los alumnos/as de 1º de Bachillerato, peluquería, estética y telecomunicaciones.

Alumnas de peluquería y estética maquillando
 antes de la grabación

Nuestros actores y actrices de 1º de Bach.

El equipo técnico

Alumnado y profesorado del centro viendo la representación



jueves, 24 de noviembre de 2011

El 80% de los jóvenes cree que las chicas deben complacer a sus novios



El 80% de los jóvenes de entre 14 y 18 años piensan que en una relación de pareja, la chica "debe complacer" al chico y éste tiene la obligación de protegerla, según un estudio elaborado por la Federación de Mujeres Progresistas (FMP) presentado este jueves con motivo de la conmemoración, mañana, del Día Internacional por la Erradicación de la Violencia de Género.

El estudio recoge el resultado de 1.396 encuestas realizadas a jóvenes de entre 14 y 18 años que estudian secundaria en Madrid y Burgos.

Además, más del 80% de los jóvenes creen que "el chico debe proteger a su chica" y para cerca del 60% es "normal" que se den celos en una relación de pareja. También está por encima del 60% la cifra de encuestados que consideran que una mujer se realiza por amor, es decir, cuando tiene novio.

"Desgraciadamente, se siguen reproduciendo ciertas ideas de carácter machista en relación a lo que debe ser o no una relación amorosa o el papel de cada uno de sus miembros", explica el estudio. No obstante, se experimenta "cada vez más rechazo" a ideas que supongan una sumisión o un poder evidente sobre las chicas, como que el novio tenga derecho a controlar su vestimenta.

El estudio indica, además, que se siguen reproduciendo estereotipos de género tradicionales: preguntados sobre los rasgos que describen a los chicos y a las chicas, la mayoría considera que ellos son valientes y agresivos, y ellas tiernas y comprensivas.

De hecho, los resultados revelan que entre la juventud hay "bastante desconocimiento" acerca de lo que supone la desigualdad entre sexos en la sociedad y "sólo el 21%" la relaciona con la violencia de género. En general "mantienen creencias erróneas", como reducir el maltrato a "un matrimonio conflictivo", y reproducen "mitos" como atribuirla al consumo de drogas y alcohol.

En cuanto a los roles, aunque un 90% contesta sobre el papel que las tareas del hogar deben repartirse entre todos los miembros de la familia, el mismo porcentaje reconoce que es la madre quien se encarga "sobre todo" de estas cuestiones y el resto de la familia "ayuda".

Estas percepciones del universo femenino y masculino son compartidas entre chicos y chicas ya que, según ha explicado Besteiro, ellas mismas se ven limitadas para desempeñar en el futuro una serie de profesiones que consideran más propias de hombres, como conducir vehículos pesados o ser policía. Ellos, por su parte, rechazan el magisterio infantil y la peluquería, que consideran más propio de mujeres.

Para la presidenta de la FMP, uno de los problemas de esta situación es que chicos y chicas viven "una falsa apariencia de igualdad" ya que, en su opinión, "consideran que porque puedan beber alcohol en la misma medida, que puedan mantener relaciones sexuales entre ellos sin que existan las limitaciones que había en otra época, o porque puedan acudir a los mismos espacios y lugares", viven en igualdad.

"Al no existir ahora esas limitaciones que en otras épocas marcaban claramente la diferencia entre chicos y chicas, ellos creen que viven en igualdad, pero no se dan cuenta a través de estos roles de que en realidad, se están marcando las diferencias y sólo empiezan a sentir que hay desigualdad cuando terminan sus estudios y empiezan a incorporarse al mercado laboral", ha añadido Besteiro.

Además, se encuentran con que todos los agentes socializadores, como la escuela, la familia, los medios de comunicación o sus propias amistades, reproducen estos roles de género. "Causan especial daño las series de televisión que ellos usan como referencia, porque desgraciadamente, muchas están basadas en estas ideas y estereotipos y eso hace muchísimo daño", ha añadido.

Fuente: El Mundo

martes, 15 de noviembre de 2011

Las maestras de la República


"Las maestras de la República" está elaborada con la colaboración de los sindicatos UGT, CC.OO y Stes Intersindical, en formato de Unidad Didáctica para dar apoyo a los profesores interesados en descubrir la aportación de las mujeres a la educación, la mayoría como maestras rurales, en los años 30.
Autoría: FETE-UGT; FECCOO y STES.i.  Edición: Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad




sábado, 12 de noviembre de 2011

Los talibanes lapidan a una joven viuda y su hija en Afganistán

Me llena de tristeza e impotencia encontrar estas noticias en la prensa. La noticia ha aparecido en : El País Internacional ayer, día 11 de noviembre de 2011. La transcribo a continuación.



Una joven viuda y su hija murieron lapidadas en Afganistán el jueves por un grupo de hombres armados, según informa la cadena BBC. Las autoridades del país señalan como culpables a los talibanes. Dos hombres han sido detenidos en relación con estos crímenes.

La lapidación tuvo lugar en la ciudad de Ghazni, ubicada estratégicamente en el centro de la ruta entre Kabul (la capital) y Kandahar, sitio donde vivía la familia. Un grupo de hombres armados entraron en la casa de la mujer, cogieron a esta y a su hija, y les lanzaron piedras hasta que murieron. "Los vecinos no ayudaron, ni avisaron a la policía", han afirmado fuentes oficiales a la cadena británica. Según los testigos, los hombres les acusaron de "desviaciones morales y adulterio".

La policía ha asegurado que ha arrestado a dos hombres relacionados con el crimen, sin embargo, la situación se antoja difícil. Ghazni, que se encuentra en el segundo grupo de territorio que las fuerzas de ocupación entregarán a las autoridades locales según el plan de retiro de tropas, es una de las zonas con más presencia de talibanes. Hay 18 distritos en la provincia y solamente siete están en control del Gobierno. En el resto, las autoridades "solamente existen dentro de los edificios gubernamentales", según explica el Bilal Sarwary, corresponsal de la BBC en Kabul. En su cuenta de Twitter, el periodista detalla que los hechos ocurrieron a las tres de la mañana pero que ningún vecino se atrevió a intervenir pese a los gritos de las mujeres.

La situación no es extraña en la región. Ghazni es, en más de la mitad de su territorio, zona talibán. Ahí es común que los talibanes cobren extorsión a los habitantes y prohíban a las niñas asistir a la escuela, bajo amenaza de atentados. A las bodas solo asiste el novio: se cree que las mujeres hacen demasiado ruido al caminar y distraen a los hombres. Amenazan a los que colaboran con el gobierno y controlan la mayoría de los caminos. Los conductores son frecuentemente golpeados y hay varios pueblos donde los representantes del Gobierno han sido decapitados. Los talibanes también han prohibido, como cuando tenían el poder de Afganistán, el uso de teléfonos móviles, cámaras de vídeo y escuchar música: solo se permiten los cantos aprobados por ellos. 




viernes, 4 de noviembre de 2011

Mujeres de la generación del 27



Ana Cid Prolongo es la autora de esta web que intenta hacer presentes a las mujeres dela generación del 27, esas grandes olvidadas.  Poetas y compañeras de poetas (María Teresa León, Concha Méndez, Ernestina Champourcín, Zenobia Camprubí), escritoras (Josefina de la Torre, Rosa Chacel, Cristina de Arteaga), filosofas (María Zambrano) y pintoras (Maruja Mayo), todas ellas merecen nuestra mirada.

Pulsa aquí para ir a la web.

martes, 1 de noviembre de 2011

Planchado de pechos en Camerúm


Una de cada cuatro niñas camerunesas  es sometida -generalmente por un integrante femenino de su familia- a la práctica de "planchado" de sus pechos, con el fin de postergar  lo más posible el inicio de la vida sexual de la involucrada, ya sea consentida o no.

Evitar la "tentación" de los hombres y también los embarazos no deseados son otras de las razones que justifican la tradición originaria de Africa del Oeste y mayormente practicada en Camerún, donde cerca del 24 por ciento de las mujeres debe atravesar por la experiencia.

La madre u otra mujer mayor pariente de la niña es la encargada de imponer el proceso. Utilizan diversos objetos calientes, como piedras, palos, objetos planos o, incluso, telas, para contener el desarrollo de los pechos.



Niñas sin pecho en Camerún

Una de cada cuatro menores del país africano sufre el 'planchado' de los senos para disimular la pubertad y evitar violaciones y embarazos

CHARO NOGUEIRA - Madrid - 12/09/2011

Publicado en El País

Piedras calientes sobre los senos que comienzan a apuntar. A veces palos de majar el cereal, a veces otros objetos planos, pero siempre ardiendo. Es el planchado de pechos que sufre una de cada cuatro niñas en Camerún. Las madres u otras mujeres de la familia son las encargadas de practicarlo con la creencia de que retrasa el crecimiento del pecho de sus hijas y, por tanto, las aleja de las relaciones sexuales, consentidas o no, las protege de las miradas libidinosas de los hombres y evita tal vez embarazos no deseados.

Hay que apretar fuerte sobre esos pequeños senos que comienzan a desarrollarse. Arriba y abajo, como se plancharía una prenda. Pero es un cuerpecito infantil el que soporta el dolor de estos embates que dañan los tejidos, causan heridas, abscesos, infecciones y, eventualmente, podrían predisponen al cáncer. Día tras día, hasta obtener el resultado deseado. A veces, el medio elegido es el vendaje con telas calientes. Suelen ser varios meses de tortura. Se trata de una tradición antigua en algunas zonas de África del Oeste y más conocida en el caso de Camerún, país que roza los 20 millones de habitantes.

Esta forma de "mutilación femenina", como la califica la agencia oficial de cooperación alemana GTZ, que ha tenido un papel pionero en revelar esta práctica y luchar contra ella, la sufre al menos el 24% de las mujeres en Camerún, según este organismo. A mayor precocidad, mayor riesgo. "Cuanto antes empiece a desarrollarse el pecho, más posibilidades de sufrir esta forma de mutilación. La mitad de las niñas cuyo pecho comienza a desarrollarse antes de los nueve años sufren el planchado", afirmaba un trabajo de GTZ de 2007.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, en un informe sobre los derechos humanos en este país de África en 2010, se hace eco del problema en parecidos términos y añade que esta práctica "provoca quemaduras, deformidades y problemas psicológicos".

La agencia germana realizó en 2006 una amplia investigación con encuestas a 5.700 mujeres de 10 a 82 años, que reveló también que la mitad de las niñas cuyo pecho comenzó a crecer antes de los nueve años padecen esta práctica, más frecuente en las ciudades que en el campo. El 53% de las chicas de Duala, la mayor urbe del país, la han sufrido, según el estudio.

A menduo, el doloroso planchado no logra su objetivo protector: muchas chicas se quedan embarazadas, lo que inmediatamente las aparta de la escuela. Se casan o se convierten en madres solteras. Algunas pueden intentar un aborto clandestino (solo está permitido en caso de violación o si peligra la salud de la madre). En Camerún, tres de cada diez mujeres están embarazadas o ya han tenido al menos un hijo al cumplir los 20 años, según GTZ, y solo el 26% de las casadas utilizan métodos anticonceptivos.

La edad para contraer matrimonio está fijada en 15 años para las mujeres, pero según el informe estadounidense, muchas familias casan a las niñas a los 12. Este trabajo también señala el aumento de las violaciones, cuyas víctimas tienen una edad media de 15 años.

Además de los embarazos tempranos, el sida es también una amenaza en Camerún. La incidencia es alta. De cada 1.000 personas entre 15 y 49 años, 53 son seropositivas, según la Organización Mundial de la Salud. La esperanza de vida en este país con un 40% de animistas, otro tanto de cristianos y un 20% de musulmanes, es de 51 años.
Algunos expertos creen que tras la práctica del planchado está el tabú de hablar de sexo con los hijos y que es por ahí por donde podría venir parte de la solución. Precisamente esa es una de las vías que se han puesto en marcha para intentar atajar esta costumbre. Las "tías" (tantines, en el cariñoso diminutivo francés) de las pequeñas son las encargadas. No son de la familia, sino que se trata de adolescentes que han sido madres sin desearlo entre los 12 y los 18 años (algo que se estima que les ocurre al 21% de las chicas).

Encuadradas en más de 250 asociaciones bajo la organización paraguas Renata, unas 15.000 jóvenes han recibido formación para educar a los adolescentes en salud reproductiva y sexual, incluida la prevención del sida. Con el apoyo de la cooperación alemana, las tantines han puesto en marcha en los medios de comunicación la campaña Digamos no al planchado de senos.

En su web (www.tantines.org), las activistas explican con claridad las causas que subyacen tras la sórdida práctica del planchado. "La gente cree que los senos van a atraer a los hombres, que los senos van a empujar a las niñas a tener relaciones sexuales precoces que pueden dejarlas embarazadas, que las niñas pueden crecer normalmente y continuar sus estudios después del planchado, que las niñas no tendrán vergüenza por tener ya pechos", explican.

También abordan las consecuencias de una práctica "que causa mucho dolor y puede destruir los senos completamente", causar un fuerte trauma y provocar problemas fisiológicos.

De pueblo en pueblo, de barrio en barrio, predican contra una práctica que abrasa la pubertad femenina y cuyo secreto se rompe poco a poco.